Grasas trans

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Grasas trans.Si no habías oído hablar de ellas  ya os tenemos que decir que no son muy buenas para la salud y que deberíamos de evitarlas, porque tiene muchos peligros para nuestro cuerpo y sin embargo se encuentran en muchos alimentos.

Porque, ¿qué pasa si consumimos a menudo y continuamente grasas trans? El organismo aumenta el nivel de colesterol malo y disminuye el colesterol bueno

Las grasas trans no cumplen ninguna función nutritiva dentro de los alimentos en los que se encuentra, ya que sus funciones son mantener útiles los mismos por un período más extendido de duración, lo que viene siendo prácticamente la única ventaja que tiene si es que así le podemos llamar.

BleuBacon hamburguesa

Bleu Bacon Burger CC BY-SA 3.0

La lista la encabeza un alimento que es rico frente a cualquier paladar sobre todo para los niños, nos referimos a las papas fritas o patatas fritas, snacks y bocaditos salados, Según se sabe estas poseen en promedio cerca de 7 gramos de grasas trans por cada 150 gramos de papas, pero no podemos dejar de lado los otros alimentos que tienen como el pastel de manzana industrial, las hamburguesas, las galletas, o los alfajores.

Por eso debemos revisar los contenidos nutricionales de cada alimento que compramos y tomar conciencia de lo que comemos. Debemos modificar los hábitos de consumo de los niños empezando por cambiar los hábitos de compra de los padres.

Son un tipo de grasa que se forma cuando el aceite líquido se transforma en una grasa sólida añadiendo hidrógenos. Este proceso se llama hidrogenación y sirve para incrementar el tiempo de vida útil de los alimentos. Lo que en realidad sucede es que parte de las grasas poliinsaturadas se transforman en grasas saturadas. De esta forma se modifica el aspecto físico de los aceites, que pasan de líquido a estado sólido. Así se obtienen grasas y aceites para freír que son muy útiles para la industria alimentaria, puesto que ayudan a mejorar la perdurabilidad, el sabor y la textura de los productos. Y aunque algunos alimentos, como la carnes de cerdo y de cordero, así como la mantequilla y la leche, contienen de manera natural cantidades pequeñas de estas grasas hidrogenadas, la mayoría de las grasas trans de nuestra alimentación provienen de alimentos procesados preparados con aceites vegetales parcialmente hidrogenados.

¿Qué alimentos las contienen?

La mejor forma para identificar si un producto contiene o no grasa trans es leer la información que ofrece la etiqueta del producto. En la lista de ingredientes es donde se indica si el producto tiene grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas (indicativo de que el producto podría contener grasas trans). Según los criterios la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de grasas trans deben representar menos del 1% de las calorías diarias ingeridas, aunque evitarlas es realmente difícil, a no ser que se siga una dieta muy estricta.

1. Bollería industrial

2. Fast food (hamburguesas, patatas fritas, pollo frito, nuggets, etc.)

3. Sopas y salsas preparadas; muchas salsas elaboradas, con sabores irresistibles, contienen grandes cantidades de grasas trans

4. Aperitivos y snacks salados, como patatas fritas, etc.

5. Palomitas (especialmente las preparadas para hacer en el microondas)

6. Congelados, especialmente las pizzas

7. Productos precocinados (empanadillas, croquetas, canelones, etc.).

8. Helados y cremas no lácteas para el café

9. Galletas, donuts, magdalenas, barritas de cereales, etc.

10. Margarinas, aunque algunas clases que han sido sometidas a procesos de hidrogenación han conseguido reducir en gran medida la cantidad de grasas trans de su composición.

¿Por qué nos gustan tanto las grasas?

Según Daniell Piomelli y sus colegas, las grasas de ciertos alimentos producen en nuestro digestivo endocannabinoides, sustancias químicas  relacionadas con la euforia pero también con el hambre. Los azúcares y las proteínas, afirman los investigadores, no tienen este efecto.

El proceso empieza en la lengua, donde las grasas de los alimentos generan una señal que viaja al cerebro y luego, a través del nervio vago, hasta los intestinos.El resultado es que el apetito aumenta, probablemente por la liberación de moléculas digestivas asociadas al hambre. Piomelli asegura de que, desde el punto de vista evolutivo, existe una necesidad imperiosa para los animales de consumir grasas, que escasean en la naturaleza pero son cruciales para que las células funcionen. En la sociedad actual, sin embargo, las grasas están demasiado “al alcance”, y la tendencia innata a comerlas conduce a problemas como la obesidad, la diabetes e incluso el cáncer, concluyen en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. Tras el hallazgo, los científicos sugieren que sería posible revertir esta tendencia a abusar de las grasas usando fármacos que bloqueen los receptores de los cannabinoides.

Grasas

Grasas saturadas:

Son consideradas como ‘las grasas malas’, ya que cuando se consumen en exceso pueden ocasionar problemas de colesterol y trastornos de circulación. Hay que tener en cuenta que el consumo elevado de este tipo de grasas, junto con el colesterol procedente de la comida, puede ocasionar serios problemas cardíacos, debido al endurecimiento de las arterias (aterosclerosis).

La mayoría de las grasas saturadas provienen de alimentos de origen animal como las carnes rojas y la mantequilla. Los aceites de palma y de coco también son ricos en estas grasas.

Grasas insaturadas:

La mayoría de las grasas insaturadas son aceites, ya que a temperatura ambiente se encuentran en estado líquido. Son grasas beneficiosas para la salud porque regulan el nivel de colesterol y previenen las enfermedades cardiovasculares. Pueden ser:

  • Grasas monoinsaturadas: presentes en el aceite de oliva, de colza, los frutos secos (pistachos, almendras, avellanas, nueces de macadamia o anacardos), cacahuetes, aguacates y sus aceites.
  • Grasas poliinsaturadas: se encuentran en el aceite de girasol, aceite de pescado, aceite de soja, maíz, azafrán, y también en pescados azules como el salmón, el atún, las sardinas…
    A su vez, las grasas poliinsaturadas se subdividen en distintos tipos, destacando por sus propiedades dos clases:

    • Las grasas omega 3 están presentes en multitud de pescados como pescados azules (el salmón, la caballa, el atún, la sardina, la trucha o las anchoas; y también en distintos frutos secos y aceites como las nueces, semillas de colza, semillas de soja y sus aceites. El omega 3 más conocido es el ácido linoleico.
    • Las grasas omega 6 las podemos encontrar en las semillas de girasol, el germen de trigo, el sésamo, las nueces, la soja, el maíz y sus aceites. El más conocido es el ácido linolénico.El ácido linoleico y el ácido linolénico no pueden ser sintetizados en el organismo y, por lo tanto, deben ser obtenidos a través de la dieta (ácidos grasos esenciales).
  • Grasas trans: estas grasas se producen mediante un proceso químico que se denomina hidrogenación y que consiste en añadir hidrógeno a algunos aceites vegetales. Este procedimiento se emplea con el fin de potenciar el sabor y mejorar la textura de los productos alimenticios, prolongando su vida útil con un bajo coste. Sin embargo, la hidrogenación provoca que una parte de las grasas poliinsaturadas se transformen en grasas saturadas de las que, como hemos visto, no es conveniente abusar. Por ello, es aconsejable consultar las etiquetas para comprobar si contiene grasa trans, y limitar su consumo.
Jose Cuñat

Jose Cuñat

Sitiólogo en Valencia noticias y Valencia gastronómica at Valencia gastronómica
Cuando uno ve crecer a sus hij@s se da cuenta de la importancia de su alimentación y del conocimento de la misma. Por eso PAPA cocinillas y sus dos preciosas hijas han abierto este blog
Jose Cuñat

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